Objetivos prioritarios del Colegio de San José Pilcalli

La educación personalizada y comunitaria de nuestro colegio sienta sus bases en objetivos fundamentales y prioritarios profundamente humanos que orientan la actividad pedagógica y dirigen la formación del niño:

1
Situarse de forma realista
2
Autonomía
3
Mente abierta al cambio

Situarse de forma realista

El profesor ayuda al niño a situarse de forma realista en su proceso de aprendizaje con tres sencillas preguntas que lo llevan a una reflexión personal y lo anima a tomar conciencia de su hacer y actuar:

¿Qué sé?
¿Qué soy capaz de hacer?
¿Cuáles son mis conquistas?
¿En qué voy en proceso?
¿Qué me falta por aprender?

Situarse de forma realista es tomar conciencia de las propias capacidades intelectuales, el desarrollo y el dominio del cuerpo, las habilidades manuales, la sensibilidad a la belleza, la posibilidad de la creatividad, así como la educación del carácter y el desarrollo de aptitudes físicas, intelectuales y afectivas con rasgos positivos de comportamiento.

Situarse de forma realista es descubrir el mundo en el que se vive, tratar de comprenderlo, ubicarse en él y al mismo tiempo saber que se forma parte de un todo, de un país, una ciudad, una familia, un medio social, cultural, tecnológico, económico y político, en el aquí y ahora de su época.

Autonomía

El profesor enseña al niño a ser autónomo haciendo un llamado a sus propias elecciones, a sus decisiones, a su creatividad y a su iniciativa. Es una actitud que lleva al niño a que sea dueño de sí mismo y de todo lo que realiza:

Ayúdame a hacerlo yo solo, con mi iniciativa personal y original, es así como haré frente a las exigencias diarias de la existencia, tanto en la escuela, como en la vida diaria.

Maria Montessori

El alumno debe asumir responsabilidades y obligaciones al realizar ciertas elecciones en un trabajo personal y a la vez comunitario, acompañado por su profesor. Se espera de él o de ella una respuesta de acuerdo con su elección. Así se vive la libertad responsable en una pedagogía que cree en la persona. Este objetivo prioritario fundamenta el momento del trabajo personal.

El profesor confía plenamente que sus alumnos podrán actuar con todo lo que les preparó. Los va a enseñar a:

  • Planear su trabajo.
  • Ubicarse en las programaciones.
  • Usar los instrumentos de trabajo para aprender los hábitos, habilidades, conocimientos y actitudes esperados.
  • Comunicar a los demás lo que hizo.
  • Poner en práctica lo aprendido en su vida cotidiana.

El profesor los va a conocer a cada uno y a todos, los va a situar en su realidad, les va a mostrar el camino, les indicará las señales que habrán de seguir, sabrá intervenir en el momento preciso y los va a dejar actuar; es aquí donde fe y conocimiento se unen para dejar surgir al ser en autonomía, libertad y responsabilidad.

Mente abierta al cambio

Nuestros alumnos comprenden y se definen a sí mismos; se sitúan en el mundo en el que viven; disponen de su autonomía personal. Ahora hay que ayudarles a transformarse, en función de los cambios que se producen en su entorno, para mejorar cada día su condición humana.

Hay que ayudarlos a comprender el constante cambio que hay a su alrededor con sus hechos y consecuencias; por lo que nos adecuamos a los signos de los tiempos y a los avances de la Ciencia de la Educación en el siglo 21.

Con estas bases, ahora los niños:

  • Deciden y actúan.
  • Participan en su proceso de educación, actúan por sí mismos.
  • Saben cómo organizar su tiempo a través del plan trabajo para aprender y concluir las actividades que planearon.
  • Pueden plantearse metas a corto y largo plazo, de acuerdo a sus programaciones, en un tiempo establecido.
  • Revisan su trabajo con el profesor y aceptan el error para corregirlo.
  • Viven el gozo y el gusto por aprender.
  • Les atrae el conocimiento de las ciencias, les gusta investigar un tema.
  • Se atreven a ir más allá de lo establecido.
  • Se preguntan, se interrogan, necesitan respuestas a sus inquietudes.
  • Dan su opinión y su crítica.
  • Están atentos a responder, comparten sus aprendizajes.
  • Cuidan y ayudan a sus compañeros con necesidades de aprendizaje, les muestran el camino, les dicen cómo hacer y aprender.
  • A través de su acción se hacen responsables.

Toda esta puesta en marcha con su cuerpo, su mente, su espíritu, les abre la posibilidad de imaginar, de crear, de ser ellos mismos cada uno aportando lo que son; se forja su carácter, se transforman y se educan.

Te invitamos a conocer el colegio y observar a los niños y niñas en su salón de clases.